¿La escuela pública sostiene la pobreza en lugar de superarla?
La pobreza monetaria para 2024 representó el 31,8% de la población (mínimo de los últimos 13 años). Por otro lado, la pobreza extrema para ese mismo año se ubicó en el 11,7% (5,8 millones de personas). Hay que anotar que, sin transferencias institucionales (ayudas o subsidios), la pobreza monetaria habría sido mayor (DANE, 2024). Asimismo, el ICBF señala que en hogares con niños menores de 12 años se han presentado reducciones en la pobreza, aunque continúa evidenciándose como un reto significativo. Los hijos de las familias recogidas en estos datos son, en gran proporción, quienes asisten a la escuela pública, tanto rural como urbana. Las preguntas que surgen, como a muchos, son: ¿existe una incidencia directa entre el ingreso financiero de una familia y el sentido que le encuentra el infante o el adolescente promedio a asistir a la escuela? ¿Tiene mayores oportunidades de aprendizaje el estudiante que pertenece a una familia con estabilidad ec...