LA NECESIDAD DE RECONSTRUIR UNA SOCIEDAD ENTRE MUJER Y HOMBRE: Un liderazgo común
La mujer a través de los años ha exigido su derecho a ser tratada por igual o en equidad en relación a los hombres. De tal modo, por medio de la lucha han ido lograron progresivamente e históricamente votar, estudiar e ir a una universidad; ser más independientes, dueñas de sí mismas, entre otras cosas. Pero, tal asunto no ha sido sencillo. Las mujeres, o más bien, a las mujeres conscientes de sí, les ha tocado ir rompiendo todo molde preestablecido por la sociedad.
En relación a lo anterior,
Ida Vitale, poeta uruguaya (nacida en 1923)
ha expresado poéticamente frente
a tal problemática en su poema “Obligaciones diarias” así:
Acuérdate del pan,
no olvides aquella cera oscura
que hay que tender en las maderas,
ni la canela guarneciente,
ni otras especias necesarias.
Corre, corrige, vela,
verifica cada rito doméstico.
Atenida a la sal, a la miel,
a la harina, al vino inútil,
pisa sin más la inclinación ociosa,
la ardiente gruta de tu cuerpo.
Pasa, por esta misma aguja enhebradora,
tarde tras tarde,
entre una tela y otra,
el agridulce sueño,
las porciones de cielo destrozado.
Y que siempre entre manos un ovillo
interminablemente se devane
como en las vueltas de otro laberinto.
Pero no pienses,
no procures,
teje.
De poco vale hacer memoria,
buscar favor entre los mitos.
Ariadna eres sin rescate
y sin constelación que te corone. (2002, p.434)
En este poema Vitale,
si bien ya tiene sus años publicados, muestra, en síntesis, los roles que han marcado
a algunas mujeres a lo largo de la historia en la sociedad. Verbos como: “tender”, “correr”, devane,
“vela” y “verifica” hacen a alusión a acciones propias de algunas mujeres en el
hogar. Si se le da significado al verbo “tender” apelaríamos a colocar la ropa
a que se seque, tender en ganchos los paños del niño o como dice el poema que,
no olvide tender la cera oscura en las maderas. Igual “velar”, que es estar
pendiente en la noche de algo o alguien, señala
ese rol de mantener el orden
interno del hogar, puesto que, siempre debe estar verificando que todo ande
bien. Aquí se hace visible, nada más con
los verbos que se ponen en contexto, el espacio privado: la casa, en que se ha
manejado la mujer a través de la historia. Su lugar reducido. No obstante, ese
espacio reducido en algunas sociedades, sobre todo las occidentales, se ha ido
ampliando al público, sin lugar a dudas.
De igual manera, palabras
como “pan”, “ovillo”, “especias”, “vino”, “sal”, “miel”, “harina” y “canela”
enseñan explícitamente el espacio doméstico: la ama de casa tradicional: “verifica
cada rito doméstico”, equivalente a decir, que no falte ni falle una pieza. Hay
una alienación total; una pre-destinación del rol femenino, destacado en el
poema. Bajo estos referentes de roles femeninos se vino construyendo la
sociedad a lo largo de muchas regiones y naciones, sin embargo, el hecho a
surtido cambios progresivos y muy visibles que no se pueden negar, que se deben
fortalecer para dar un espacio más importante cada día a la mujer como seres
humanos con capacidades que son. Ahora sin olvidar que hombres y mujeres, por
su naturaleza, tienen funcionalidades innatas para asumir la existencia y, por
ende, algunos papeles sociales, cognitivos y culturales.
De modo que, en ese
propósito de reconstruir algunas sociedades a partir de ofrecer a la mujer
oportunidades para desarrollar sus capacidades y fomentar su liderazgo, han
surgido instrumentos internacionales que han abierto esa posibilidad
potencial. Tales instrumentos han sido,
por mencionar algunos: La Convenio
internacional sobre la Prohibición de
Trabajo Nocturno femenino en Empleo Industrial en 1906; La Convención Interamericana
Otorgamiento de los Derechos Civiles a la Mujer en 1948; La Convención Igualdad
de Remuneración entre la Mano de Obra Masculina y Femenina por trabajo de igual
valor (OIT, 100) en 1951; La Convención
de los Derechos Políticos de la Mujer en
1953; Conferencias de la ONU: 1º Conferencia: México 1975, Copenhague 1980 y
Beijing 1995 (Romero,2011, p.24) entre otras. Todos estos instrumentos, entre
otros más actuales, han servido para abrir camino en las legislaciones internas
de varios países para que a las mujeres
se les permita ganar un espacio más privilegiado y de reconocimiento.
El sentido total del
poema está en la protesta de Ida Vitale para que despierten las mujeres y se
hagan conscientes de sí. Lo que anuncia
la poeta, esa voz lírica, es que la mujer debe pensar y debe procurar: cambiar,
transformar, buscar su sentido desde sí misma y un valor intrínseco de su
propio ser. Este verso busca la destrucción de la alienación. Destruir la
mecanización doméstica no voluntaria. Salir del espacio privado a uno público,
si es el verdadero deseo. Buscar la igualdad o equidad con significado y
sentido, no de manera ilógica e irracional como lo hacen algunas feministas
radicales, que lo que están haciendo es desprestigiar a la mujer, llevándola a
acciones que se resumen sólo a la liberación sexual, al odio por tener hijos o
ser mamás, a la destrucción del matrimonio; cosas que no tienen nada que ver
con el liderazgo femenino como lo apunta la española María Calvo .
No se trata de vengarse del hombre por la
represión o discriminación. Es claro que, tanto
los hombres para las mujeres y
las mujeres para los hombres somos una necesidad inexorable e indispensable para
vivir y continuar en la supervivencia universal, de modo que, un acuerdo general para reconstruir los órdenes sociales es un evento
inevitable para la estabilidad y la
armonía de las venideras sociedades.
Por: Mg. Francisco
Jiménez Barrios
1 de mayo del 2025
Las
ínsulas extrañas: antología de la poesía en lengua
española (2002). España. Círculo de Lectores.

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