Investigadores vs influencer mediocres




En el mundo realmente invertido, lo verdadero es un momento de lo falso”

Guy  Debord

La investigación se ha basado en “procedimiento sistemático […] con el fin de resolver un problema o responder a una pregunta” (Medina, et al, 2023, p. 12). Sin investigación no habría los desarrollos concretos que se han alcanzado en medicina, ingeniería, derecho, tecnología, entre otras disciplinas. Sin embargo, el rigor científico, en la cotidianidad de la sociedad, ha sido desplazado por la verdad, la hipótesis y/o las conjeturas que afirman los influencer mediocres en diversas redes, sin ninguna clase de control, y sin muchas veces basarse en estudios de investigación. Esto ha llevado a muchos ciudadanos en el mundo a caer en confusiones, y en engaños del espectáculo de la seudo ciencia.

 Mientras que un investigador aporta a la sociedad desde la objetividad, procedimientos, paradigmas, técnicas y vigilado por una comunidad científica calificada que puede valorar la generación de cierta teoría, objeto o saber; el influencer mediocre comparte afirmaciones desde su subjetividad, recurriendo a conocimientos seudo científicos que no tienen bases válidas, pero, aun así, calan en lo más profundo entre sus seguidores incautos.

Ya lo decía Guy Debord desde el siglo pasado, “el mundo real se transforma en simples imágenes, las simples imágenes se convierten en seres reales, motivaciones eficientes de un comportamiento hipnótico. El espectáculo, como tendencia a hacer ver” (1977, p.13). Hoy se evidencia que ciertas afirmaciones, vendidas como científicas, las consumen muchos ciudadanos por medio de YouTube, Instagram y TikTok a través de inescrupulosos influencer que sólo aspiran en facturar, y sumar más y más usuarios.    

Dado esta realidad, es entendible que el investigador naturalmente no está llamado a ser un influencer. Pero, si hacer divulgación del conocimiento que genera. Por tanto, creo que las universidades, los investigadores independientes, los centros de estudio, deben apropiarse más de las redes sociales para contrarrestar la influencia de ciudadanos oportunistas que pretender ser los generadores de conocimiento sin siquiera pisar una universidad en su vida, o sin ser investigadores aficionados al menos; o basándose en fuentes reprochables de dudosa fiabilidad. Las universidades están llamadas a tomarse las redes en un acto sistemático y estratégico con permanencia a largo plazo.

Otra institución que debe hacer su aporte es la escuela en sus niveles superiores. Los docentes, desde todas las áreas, dentro de sus clases deben incentivar mucho más la lectura de textos científico y resúmenes de investigación según el tema de desarrollo que estén impartiendo en el aula. Esto ayuda mucho en diferentes aspectos al estudiante: 1) que se vaya relacionando con lenguaje de la ciencia, 2) reconozca la forma en como se generan saberes, tesis y conclusiones, 3) conocer las técnicas de investigación en acción y uso y 4) tener un desarrollo de la lectura crítica de manera progresiva. Sobre esto último, expresa  De Zubiría (2025),la lectura es un proceso de diálogo con los escritores. Mis ideas, actitudes, prejuicios, procesos y teorías, interactúan con los autores que consulto”,

Un ciudadano formado de esta manera, es difícil que caiga en el juego de las seudo verdades y las afirmaciones infundadas. Pues se hace más agudo mentalmente para validar discursos de parte de los influencer mediocres. Además, es un ciudadano que aprenderá a valorar la ciencia, entendiendo su trascendencia en la vida cotidiana de la gente.

En suma, de acuerdo a la realidad que evidenciamos, los influencer mediocres parece que van ganando la batalla a los investigadores  en la divulgación de verdades, afirmaciones y conocimiento. Sin embargo, hay que tener la esperanza activa en términos de Rodrigo Uprimny. Las universidades, investigadores y centros de investigación debemos ser más divulgadores del saber. Ser más abiertos y estratégicos en llevar el conocimiento a la gente que transita en las redes a diario, y que emplean más de 3 horas en línea. Allí hay un potencial ciudadano que hay que formar. Si un investigador piensa que no tiene la responsabilidad de influenciar para mejorar la humanidad desde los valores de la verdad, la empatía, el acceso al conociendo generado desde la técnica, el respecto y la moralidad, entonces ¿para qué y para quién investiga?

Por: Mg. Francisco Javier Jiménez Barrios.    

Investigadores vs influencer mediocres

   

Referencia

Debord, G (1967) La sociedad del espectáculo. Naufragio 

De Zubiria, J. (22 de abril del 2025) ¿Cómo afecta nuestro celebro la lectura en pantallas? El Espectador.com https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/julian-de-zubiria-samper/como-afecta-a-nuestro-cerebro-la-lectura-en-pantallas/

Uprimny, R. (16 de junio del 2024) ¿Un deber activo de esperanza? Dejusticia https://www.dejusticia.org/column/un-deber-activo-de-esperanza/

Medina, M., Rojas, R., Bustamante, W., Loaiza, R., Martel, C., & Castillo, R. (2023). Metodología de la investigación: Técnicas e instrumentos de investigación. Instituto Universitario de Innovación Ciencia y Tecnología Inudi Perú

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