¡Y ENTONCES! ¿CÚAL ES LA VAINA CON LOS DOCENTES?
“Los profesores casi no
trabajan”. “Los profesores se ganan la plata fácil”. “Los profes se la pasan es
de vacaciones”. “Los docentes pasan en paro y no trabajan”.
Ante estas afirmaciones infundadas
y arquetípicas es importante responder de la siguiente forma.
1. Sean
profesores
Una gran multitud de ciudadanos,
poco informados desde lo experiencial y existencial, consideran que ser docente
es fácil. Que sólo se trata de hacer unos tallercitos o examencitos a los
estudiantes. Lo interesante es que muchos de esos ciudadanos no les gusta ser
profesores o no les parece una profesión digna. En ese caso, es una necedad
hablar. Guardando las proposiciones, el gran maestro de todos los tiempos Jesús,
para los fariseos era un charlatán, sin embargo, se dedicó a la enseñanza sin
descansar. Ser profesor es una vocación social y un servicio de honor. En ese
caso, si usted es de los que cree que es fácil ser profesor, venga, lo invito a
que lo sea. Luego, cuente a la sociedad su experiencia.
Unido a lo anterior, no
se puede olvidar que en Latinoamérica para el 2023 había un déficit de 3,2
millones de docentes. Esto indica que si es necesaria para la sociedad el
crecimiento de la carrera docente. (https://news.un.org/es/story/2023/10/1524617
- https://www.universidad.edu.co/unesco-denuncia-crisis-de-la-profesion-docente-y-nace-el-centro-de-pedagogias-universitarias/).
2. Trabajamos
dentro y fuera del aula
La norma actual exige a
los docentes 6 horas de permanencia en la escuela y 2 autónomas en casa para
dedicarlas a oficios afines a lo pedagógico en relación a sus funciones. Sin
embargo, no es un secreto que un docente trabaja más de 2 horas en su residencia.
A veces, hasta las 4 horas o más. Eso como no se ve muy poco lo reconoce parte
de la sociedad; y en ocasiones, ni los directivos, aunque estos también tienen
alta carga cuando son comprometidos.
La docencia está dentro
las profesiones más estresantes del mundo, lo cual quiere decir que no es un
trabajo sencillo ni simple. (https://neurodoza.com/el-estres-del-docente-una-batalla-diaria/#:~:text=Seg%C3%BAn%20un%20estudio%20de%20la,a%20insultar%20a%20los%20docentes)
3. Los
paros se han hecho menos frecuentes
Desde los años 2000, el
paro que demoró 37 días se vivió en el 2017 (https://www.semana.com/nacion/articulo/fin-del-paro-docente-2017/528892/?utm_source
). Los demás se han realizado de 24 horas. Siempre bajo una lucha sindical
justificada para lograr mejoras en la educación, la profesión docente y en el
bienestar de los discentes. Entonces, es mentira que el magisterio se la pasa
en paro constantemente.
Ahora bien, reconozco que
se puede revisar si FECODE debe usar su fortaleza sindical para convocar paros
no necesariamente en el ámbito educativo y sobre aspectos que no le sean
propios. Sin embargo, no se puede estigmatizar que se pierden clases sin
cumplir el calendario escolar.
4. Vacaciones:
el descanso es un derecho
Todos los funcionarios
públicos de Colombia tienen derecho a vacaciones. Al igual que todo trabajador
formal y asalariado. Sin embargo, a algunos ciudadanos colombianos les molesta
que los profes gocen de vacaciones. Somos los únicos funcionarios públicos, que
nos dedicamos a la enseñanza-aprendizaje de niños, niñas y adolescentes. De
modo que, no se nos puede igualar con la Fiscalía, el sistema judicial, etc.
Nuestras vacaciones están
establecidas de manera distinta, a mitad y fin de año porque atendemos a un
ciclo de aprendizaje; además de tener un desgaste distinto. Por ello, es
injusto cuando se nos dice que descansamos mucho, ignorando la exigencia de
energía que convoca atender infantes y adolescentes en las aulas; como también
padres de familia, comunidad, eventos extracurriculares, planes, piar, etc. El
cansancio de un docente y directivo docente no se puede equiparar al
empresarial ni a otro. Cada uno tiene sus propias exigencias.
5. Somos
promiscuos
En la jerga jurídica un
juez promiscuo debe atender distintos asuntos judiciales, salvo excepciones de
ley. El docente es promiscuo en ese sentido. Pues somos psicólogos, docentes,
guías, directores de grupo, tutores emocionales, artistas, administrativos,
disciplinantes; sumando a ello, las más de 10 funciones que se establecen en el
Manual de la profesión. El docente forma
al ser humano. Y formar a un humano, como seres superiores que somos ante los demás
seres de la vida, es una exigencia monumental.
Conclusión
No entiendo porque se le
menosprecia en parte del país al docente. No se le cuida y no se le guarda el respeto
como lo hace Japón, China, Finlandia, Alemania y Corea del Sur, por mencionar
algunos. Un país que desprestigia a sus docentes tiene problemas graves de
ignorancia y salud mental.
Los docentes, ¡claro que
hay los malos educadores por allí¡, es un potenciador de talentos, de actitudes
y aptitudes. Me es difícil entender por qué gran parte de la población ven la
docencia como una profesión menor, cuando es la profesión que ayuda a la formación
integral del niño, la niña y el adolescente. Una sociedad siempre va a necesitar quien le
enseñe. La IA podrá cargar de contenido a un ciudadano, pero jamás de
humanidad.
¡Y entonces! ¿cuál es la
vaina con los docentes?
Por:
Mg. Francisco Jiménez Barrios

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